El lado oscuro de las redes sociales

Estamos en la presencia de una de las innovaciones más destacadas de la tecnología: el uso de las redes sociales.

Desde la aparición de redes sociales como Hi5, MySpace y el antiguo MSN de Hotmail, poco a poco las compañías han estado relanzando nuevas redes e insertando nuevas funciones. Hoy por hoy, redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, y Snapchat dominan el mundo de la internet, abarcando la mayoría de los usuarios a nivel mundial.

En ese sentido, hasta ahora todos hablan sobre los beneficios que conlleva el uso de las redes sociales: mayor conexión global, mejores medios de comunicación, rapidez en la forma de comunicarse, entre otros. Pero ¿nos hemos detenido a analizar sus posibles consecuencias negativas?

Quizá hoy por hoy sea muy complicado ver frutos negativos de las redes sociales, pero podríamos estar ante un enemigo peligroso en un futuro.

Redes sociales: un enemigo peligroso

Por una parte, debemos destacar que la mayor cantidad de usuarios de las redes sociales están entre los 15 y los 35 años. Por ello, también podríamos concluir de ello que la mayoría de los usuarios son jóvenes en proceso de aprendizaje o en proceso de encontrar sus primeros empleos.

No obstante, las redes sociales pueden llegar a consumir gran parte del tiempo que debe ser destinado a otras áreas del desarrollo de la personalidad, como lo son el tiempo de estudio, lectura, deporte, relaciones de amistad, tiempo de pareja, entre otras áreas más. Entonces, ¿qué tanto pueden afectar las redes sociales?

Según un estudio a jóvenes realizado por la University College London demostró que el uso constante de las redes sociales dificulta la compresión del lector en textos de más de 3 páginas.

Con este estudio podemos tener una idea de lo peligroso que pueden ser las redes sociales para el aprendizaje de las personas, en especial los jóvenes.

Además, es de saber que cada día se dedica más y más tiempo al uso del móvil, Tablet u ordenador, que a las labores “reales”, como leer, compartir en familia, entre otras.

Por otra parte, según un estudio realizado por la Universidad de Michigan, el uso constante de la red social “Twitter” podría conducir a posibles divorcios. Esto debido a que puede haber parejas que dedican más tiempo a una red social que a su propio esposo/esposa.

Siendo así, también podría extenderse a todo tipo de relación familiar, por ejemplo, la de hijos-padres.

Existe un peligro inminente con el uso de las redes sociales, y no es otro que lo mucho que pueden afectar las relaciones interpersonales de los individuos.

Digo esto porque es común ver que, incluso en reuniones de amigos o familiares, las personas suelen pasar más tiempo revisando su móvil que compartiendo. Siendo así, podríamos estar al borde de lo que llamo “vida virtual”, una vida en la que la relación con los demás se limita a los recursos tecnológicos, desvirtuando las formas básicas de las relaciones humanas.

Conclusión

No pienso que las redes sociales son malas, ni mucho menos. Al contrario, me parecen herramientas poderosas en todos los ámbitos, pero siempre y cuando se usen de la manera correcta.

Podríamos evitar que las redes sociales se conviertan en un peligro para nuestras vidas utilizándolas de manera moderada y, en ocasiones, sacando cierto provecho de ellas a través de negocios online, marketing, entre otras.

Todo dependerá de la capacidad que tengamos de controlar el tiempo que dedicamos a las redes, y el tiempo que podamos dedicar a nuestra preparación académica, negocios, tiempo de recreación, etc.